Primero que nada es importante saber de qué estamos hablando. Muchas personas están familiarizadas con la definición, sin embargo, nunca está de más aclarar las bases.
El Tarot es una baraja de 78 cartas o naipes, dividida en 22 Arcanos Mayores y 56 Arcanos Menores. Está llena de imágenes simbólicas y es utilizada generalmente para la interpretación de hechos, bien sea presentes, pasados o futuros. El Tarot constituye una herramienta que nos otorga una visión más ámplia del mundo, de acontecimientos que no hemos percibido aún en su totalidad.
Encontramos, entonces, que la historia del Tarot es antiquísima y data de miles de años. Muy probablemente el Tarot tal y como lo conocemos, no es hijo de una sola cultura, sino de la interacción de cientos de sociedades a lo largo de la historia humana. No es sorprendente descubrir que la mayor parte de las culturas antiguas poseían su propio método adivinatorio -no porque éstas fuesen más primitivas- sino porque entendían la relación profunda que existe entre todas las cosas: entre materia, mente y espíritu.
Popularidad
El Tarot de Marsella fue el resultado de cambiar la tradicional baraja española por los símbolos que tiene hoy en día y que, además, dieron origen a la baraja de Póker actual.
A partir de aquí gran cantidad de autores y estudiosos del mundo del ocultismo se han dedicado a desarrollar diversas versiones de la baraja, aunque siempre basadas en los arquetipos principales que la componen.
En la actualidad, el uso de la baraja de Tarot constituye uno de los métodos de adivinación más exitosos y populares.
Si deseas conocer más sobre las Barajas de Tarot, su historia y sus características continúa leyendo en la siguiente publicación






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